Destinos para viajar, padecer y disfrutar
Hace unos días defendí el derecho a vivir experiencias desagradables. No es que me guste pasarlo mal, pero prefiero mil veces moverme por un país desconocido, aunque tenga que hacerlo en un tren por donde andan a sus anchas ratas, cucarachas, pulgas y turistas borrachos como cubas, a quedarme en mi limpia, aburrida y conocidísima casa.
Para mí, vacaciones significa viajar. Y viajar es vivir experiencias, y, éstas, a veces, pueden resultar no aptas para todos los estómagos. Pero, qué importa, los malos ratos del presente se convierten en divertidas anécdotas del pasado.
Bueno, y ¿cuáles son los mejores destinos? Eso es lo de menos, aunque si el idioma no se parece en nada al mío, mejor que mejor.
Aquí tenéis 5 destinos muy recomendables:
Vietnam
Lo mejor: La diferencia cultural. Es tan distinto a nuestra forma de vida que todo te llama la atención. Las ciudades, los pueblos, el paisaje, el clima, la gente… todo es diferente, diferente y maravilloso. Tienen un paisaje espectacular y muy variado. Puedes elegir mar, interior, llanuras y montañas. Aunque lo mejor es elegirlo todo.
Lo peor: La pesadez de los taxistas, en todo el territorio, y las vendedoras de Sapa, aunque al final acabas entablando conversación con ellas y haciéndote fotos.
La comida: Sólo una cocina la supera, la vasca. Pero he de reconocer que la vietnamita es muchísima más saludable.
Más información: Aquí. Y aquí.
Irlanda
Lo mejor: El paisaje costero del suroeste de la isla y el ambiente de los pubs, tabernas y bares. Podría haber especificado más, diciendo que es en Temple Bar donde se vive entre pinta y pinta de Guinness un ambiente fabuloso, pero sería quitar mérito a cada ciudad, pueblo y rincón de Irlanda, y no sería justo.
Lo peor: El tiempo. Lluvia cada día es lo que te espera en agosto, pero es el peaje que hay que pagar por disfrutar de sus verdes paisajes. Además, siempre te puedes refugiar en sus pubs, tabernas y bares.
La comida: Bastante floja, pero tienen la sana costumbre de meter en cada menú la “sopa del día”, por lo que podrás comer sano, ligero y barato.
Más información: Here. And here.
Roma

Lo mejor: El arte, la arquitectura y la historia. Sé que no es un país, y que puede parecer excesivo centrar unas vacaciones de verano en una sola ciudad, pero es tan grande, tan grandiosa, que dos semanas en la que fue la capital de un imperio pueden llegar a resultar escasas.
Lo peor: Los turistas. Muchos y muy pesados. Competirás con ellos en cada museo, en cada restaurante, en cada calle. Pero hay trucos, como levantarse y acostarse pronto.
La comida: Pues buena, qué te voy a descubrir yo. Pero ojo con los precios. En Roma se puede comer poco y caro, pero también mucho y barato. Eso sí, la pizza te tiene que gustar.
Más información: Ulteriori informazioni.
Provenza
Lo mejor: Los pequeños pueblos de casas claras y contraventanas de colores. Hay muchos pueblos con un encanto especial, pero Arlés es lo mejor de lo mejor. Tienes callejuelas, paseos por la ribera del río, mercados, ruinas romanas y el espíritu de Vincent Van Gogh en cada rincón.
Lo peor: Los horarios. Mercados, restaurantes, bares, museos… todos tienen prisa por irse a sus casas.
La comida: Con dinero se come muy bien. Con poco dinero, no se come, ni bien ni mal, simplemente se ayuna. Pero si esa opción no te gusta, puedes abastecerte en los mercados de la mañana de comida preparada o queso para picar y vino para tragar.
Más información: Ici. Ici aussi. Et plus.
India

Lo mejor: La arquitectura. India es un país inmenso, así que me centraré en el llamado “triángulo de oro”. Aquí hay unos palacios maravillosamente conservados o rehabilitados que provocan el síndrome de Stendhal. Es muy recomendable ir cuanto antes para evitar el excesivo calor y las avalanchas de turistas.
Lo peor: La normalidad con que los indios viven la miseria extrema de una gran parte de la población.
La comida: De la comida callejera nada puedo decir. El aspecto de las cocinas no invita a comer. No me atreví a dar un bocado. De la comida que se ofrece en los restaurantes puedo decir que no está mal, pero es muy poco variada.
Más información: Aquí. Y aquí un poco más.



Deja de dar envidia, que siempre andas igual. Ten piedad del resto de los humanos
Buen resumen, sí señor, con la información indispensable resumidita y la posibilidad de profundizar más si hay ganas. Lo de la comida en Francia me ha encantado, lleva dinero sí o sí porque de lo contrario te mueres de hambre.
Esperaré a septiembre para que nos relates tu próximo destino de viaje (que no de vacaciones). Lo de hacerlo en moto va a ser un plus importante. ¡Ah! y no te olvides de llevar todos los componentes y piezas de tu cámara, que luego ya sabemos lo que pasa…
Disfruta de tu próximo viaje,
Gracias, Karmele. Vacaciones y viajes, las dos empiezan por V ¿de victoria?
Anmarah, estoy seguro de que tus viajes son dignos de leer en un blog. Te presto el mío para que cuentes tus peripecias viajeras
Me iría a cualquiera de los destinos. Eso sí, modificaría un poquito tu consejo para visitar Roma: lo mejor es levantarse muy pronto y acostarse muy tarde. ¡Para dormir ya está el resto del año!
Tienes toda la razón, Cyntia.