Viajar por carretera por la provincia de Zamora

Publicado en Fotografía, Fujifilm X100, Viajar, Zamora el March 27th, 2012 por diegojambrina

Fujifilm X100

Carretera y manta. Es una de mis expresiones favoritas.

Me encanta viajar por carretera con mi propio coche. Lo prefiero a cualquier otra forma de viaje porque el viaje en sí empieza desde el mismo momento en que sales del garaje. No tiene nada que ver con viajar en avion. Llegar dos horas antes al aeropuerto. Esperar. Pasar por los controles. Esperar. Entrar en el avión. Esperar. Aterrizar. Esperar. Esperar. Esperar. Y me gusta hasta cuando no conduzco. Acurrucarme en el asiento del copiloto, bien tapadito, confiado en que mi compañera sabrá llevarme sano y salvo hasta el próximo relevo.

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Hace pocos dias nos fuimos hasta la provincia de Zamora. Muy cerca de la frontera con Portugal.

Tiene algo de extraño estar en un país y ver al otro lado del río otro distinto. El río Duero a un lado y el Duoro al otro.

En un pueblecito de cuatro casas y ningún bar, llamado Pinilla de Fermoselle, hay un alto con el curioso nombre de “el mirador del cura”. Un lugar espectacular para disfrutar de las sinuosas curvas del río fronterizo. “El mirador del cura”… ¿por qué será que todo lo bueno está en manos de la iglesia? Hasta un pedazo de tierra desde el que admirar el paisaje.

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La carretera que une Pinilla de Fermoselle del pueblo de referencia en la zona, Fermoselle, recuerda al río. Una pista desierta y llena de curvas que hacen del recorrido un paseo espectacular. Además, tal vez podáis tener la misma suerte que yo y ver un pájaro carpintero descansando tras un duro trabajo. No sé por qué, pero en ciertas ocasiones encuentro su trabajo y el mío muy similar. Será por eso por lo que suelo acabar con fuerte dolor de cabeza.

Fermoselle es un pueblo construido sobre roca, o para ser más exactos es un pueblo construido entre rocas. A veces nos empeñamos en moldear la naturaleza a nuestras necesidades, pero es mucho más sencillo adaptarnos nosotros a ella. Y este pueblo es un gran ejemplo. Estoy seguro de que ni el frío que se siente en invierno en esta región ni el calor del verano hacen mella en el interior de estas casas.

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Hasta aquí no han llegado aún las rampas y las escaleras mecánicas que hacen la vida más fácil y a las personas más vagas. En Fermoselle tendrás que subir y bajar por empinadas cuestas y escaleras con cierto sabor a Huayna Picchu, (ya hablaré un día de estos de mi viaje a Perú) donde esculpidas en la piedra de la montaña los escalones te facilitaban la ascensión.

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No es de extrañar encontrarse por estas calles con viejos neumáticos de bicicleta. Con 30 años menos, en lugar de fotografiarla, la hubiera cogido y lanzado calle abajo.

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Pero la niñez quedó atrás, y ahora lo que más me gusta es pasear con mi cámara Fujifilm X100 en la mano, mientras se acerca la hora de beber el famoso vino de la zona, el que se beneficia del microclima de la ribera del Duero, en el Parque Natural Arribes del Duero.

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Dicen que a principios de año es la peor época para visitar una bodega. Las vides están desnudas, ni una hoja, ni un racimo, tan sólo madera muerta que se niegan a caer al suelo. Pero yo estoy ahí y tengo que aprovechar el momento.

Lo pasamos bien en la Hacienda Zorita. Comimos muy bien, bebimos muy bien, y, por supuesto, al final, dormimos muy bien.

Viñas a contraluz

De vuelta a casa, hicimos una parada en Zamora, en la capital de la provincia y en la capital mundial del chorizo. Como bien saben mis amigos no hay chorizo más rico en todo el mundo que el que se hace en Zamora. De hecho es lo único destacable que sale de esta tierra.

Esa pasión por la religión, que les ha llevado a crear un museo de la semana santa, es algo que me supera. Dicen que a medida que te haces viejo, y aunque hayas sido toda la vida un ateo recalcitrante, tiendes a creer en un ser divino, uno que te salve de la muerte, o que te garantice un cielo lleno de vírgenes.. a no que eso es de otros… bueno, a mí no me va a suceder. Yo seguiré creyendo en mí mismo y en la gente que me rodea y me quiere, como así lo hizo Abelina, la abuela que nació el día de la revolución rusa.

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Zamora es un lugar, sin duda, tranquilo, sosegado, camina despacio, entre sol y sombra, y donde aún puedes ver a las viudas vestidas de negro. Pero solo a las viudas. Los viudos, si los hay, no son partidarios del luto.

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Y para terminar la visita, un consejo: meteros entre calles, atravesad las puertas que muchas están abiertas al visitante y descubriréis rincones con sabor a blanco y negro, muy aptos para el fotógrafo.

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Marketing directo creativo y un poco de terapia

Publicado en Creatividad & Estrategia, Este trabajo es mío, Marketing Directo el March 20th, 2012 por diegojambrina

Ahora que la seguridad social se va al garete, gracias a los grandes empresarios y políticos corruptos, ¡¿y qué político no lo es?!, me preguntaréis, y con razón, es momento de hablar de una campaña de marketing directo que realicé para Lagun Aro.

Se habla y se escribe mucho acerca de las grandes marcas y las grandes campañas, pero, amigos míos, el creativo de a pié, el que vive lejos de Madrid y Barcelona, debe crear campañas igual de creativas o más.

Y aquí estoy yo para hablar de ellas. Porque, y sigo un ratito más despotricando contra todos, menos contra mí mismo, ni siquiera en la universidad se exponen casos como los que yo suelo hablar en mi blog. Siempre son los grandes spots de Coca Cola, los de BMW, los de Codorniú, etc., los que llenan las bocas de profesores y alumnos. ¡¿Y luego qué?!, luego salimos borrachos al mundo laboral y nos damos de bruces con la realidad. Y la realidad tiene forma de pyme y de una campañita de marketing directo.

En este caso, el cliente no es que fuera pequeño, pero el presupuesto sí lo fue.

Se trataba de lanzar un seguro de salud, y se decidió, en su momento, destacar el hecho de que con este seguro se acabaron las esperas: Ser el primero siempre.

Recuerdo que preparamos una campaña más global, con anuncios en prensa y exterior, donde hacíamos hincapié en otro argumento de venta, tal vez más atractivo y diferenciador que éste. Y recuerdo que no salió, pero nos lo pasamos de miedo haciéndolo. Pero esa es otra historia que tal vez tenga lugar en otro post. No sé. Ya veré.

La cuestión es que teníamos entre manos una acción de marketing directo con la que decir que con este seguro las colas se iban a acabar. Así que utilicé uno de los iconos más claros de la espera y lo transformé.

Si no has pinchado ya en la imagen de arriba, no sé a qué esperas, ¿a que te dé la vez?

Creatividad en las etiquetas de las prendas

Publicado en Creatividad & Estrategia el March 13th, 2012 por diegojambrina

Las etiquetas con instrucciones de lavado han levantado cierto revuelo, sobre todo, las que tienen tintes machistas. Así que aprovecho la circunstancia para publicar en este blog un post que tenía en mente desde hacía ya algún tiempo.

Compré en Vietnam unas camisetas que me llamaron mucho la atención por su diseño y creatividad en el estampado y cuando vi las etiquetas con las instrucciones me llevé una buena sorpresa. Era la primera vez que veía que se utilizaba este cacho de tela como vehículo no sólo para informar sobre lo necesario para su lavado y planchado, sino también para sacarte una sonrisa, y de paso crear una buena imagen de marca.

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Sin embargo, la etiqueta de un pantalon en Inglaterra ha sacado de sus casillas a mucha gente. La etiqueta decía: “Give it to your woman. It’s her job” (“Dáselos a tu mujer, es su trabajo”). Aquí tenéis la noticia en Antena 3.

¿Qué es lo que buscaban con esto? Pues sencillamente lo mismo que las camisetas vietnamitas.

¿Cuál es la diferencia entre un caso y el otro? La forma.

La forma, el cómo, la creatividad o como se quiera llamar, es fundamental, es lo que marca la diferencia. Mientras unos han quedado como unos machistas retrógrados, otros se posicionan como una empresa cercana, alegre y empática con sus clientes.

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De todas formas, me gustaría, sin ánimo por crear polémica, advertir de que la gente en general no tiene sentido del humor y cualquier expresión estereotipada causa rechazo. “Dáselo a tu mujer” no me parece una expresión que se aleje de la realidad ni que menosprecie a la mujer. Podríamos decir que incluso menosprecia al hombre por su ineptitud en ciertos temas. Y, sin embargo, no hemos dicho nada al respecto. ¡Joder, que la asociación por la dignidad del hombre en el hogar tendría que haber denunciado a la empresa! Lo que sí me parece excesivo, de mal gusto, sexista y totalmente contraproducente es la coletilla “es su trabajo”. Ahí reside el problema.

Como veis, en las etiquetas de mis camisetas, también se aconseja hacer uso del conocimiento de la mujer en los temas de lavado, pero sin menospreciar, ni mucho menos, aunque para los periodistas de Antena 3 parezca que se trata del mismo error.

Y es la falta de sentido del humor la que provoca estreñimiento mental y la que nos impide disfrutar de anuncios como los de Groupama. Una asociación, también inglesa, ha conseguido retirar de las TV el último anuncio de esta serie por su supuesto menosprecio a las personas negras. Me llama mucho la atención que sean los ingleses los que más prejuicios tienen siendo el humor inglés una de las expresiones más negras que nos podamos encontrar.

Premio “Distrito Foto” 2009 a “el momento decisivo”

Publicado en Bilbao, Canon, Fotografía el March 6th, 2012 por diegojambrina

Canon 450D
En el post anterior escribí que en fotografía sólo hay una regla inquebrantable: Nunca es buen momento para guardar la cámara en la mochila, porque sólo así podréis estar preparados para capturar el momento decisivo.

Este concepto de “el momento decisivo” se lo apropió Henri Cartier-Bresson para definir su estilo fotográfico y el estilo fotográfico que él más valoraba y que acabó siendo el primer mandamiento de la agencia Magnun.

¿Y qué quiere decir esto del momento decisivo? Pues que hay que disparar justo en el momento adecuado, ni un segundo antes ni un segundo después.

Dicho así, parece casi hasta fácil. Claro, todos sabemos que hay momentos irrepetibles que hacen de un disparo una gran foto, sin importar en exceso las normas compositivas, pero podéis estar toda una vida esperando a que ese momento se produzca para sacar la cámara y disparar y jamás llegar a tiempo.

¿Quiero decir con esto que hay que llevar la cámara siempre en la mano? No, porque ni siquiera esto sirve. Lo que quiero decir es que tenéis que observar el entorno en el que estáis y anticiparos a lo que vaya a suceder.

Cinco mujeres de escaparate

No ocurrió así en 2009, cuando capturé este momento, pero casi. Por allí paseaba yo, con una cámara en la mano, cuando vi sentarse a una señora desharrapada y desarropada en la poyata de una tienda, cansada de trabajar, porque pedir en la calle también es trabajoso. El choque visual entre el mundo ideal y preciosista de la publicidad y la fea realidad tridimensional y animada, me estalló en la cara.

Pero es un estallido selectivo, la gente pasa por delante sin darse cuenta de “el momento”, y sólo si miráis con idea creativa sentiréis como súbitamente llega la información hasta vuestras mismas narices.

Esta foto la presenté en 2009 al concurso que el Ayuntamiento de Bilbao organiza cada año: “Distrito Foto” se llama. Y gané. Fue un bonito momento, el momento decisivo en la vida de todo fotógrafo aficionado. A partir de entonces, sólo quieres repetir.