La publicidad como herramienta social
Publicado en Cine, Creatividad & Estrategia, Publicidad, Street Marketing el October 4th, 2011 por diegojambrina¡Cuidado! ¡La publicidad es una arma que la carga el diablo! Y es que muchas veces se ha dicho de la publicidad que es responsable directo de acciones deplorables por parte de la sociedad, especialmente de los jóvenes. No, no, la culpa no es de ellos, pobrecitos, ni de sus padres que les han permitido todo, qué va. La culpa la tiene la publicidad. Como dijo Homer Simpson en una ocasión “tendríamos que echarnos la culpa a nosotros mismos, pero es más fácil echársela a los demás”.
Bueno, pues en esta ocasión, la publicidad es utilizada como lo que es, una herramienta comercial, pero también como una herramienta social, y no para fomentar actos reprochables sino para criticar la intolerancia.
Carlsberg nos ha preparado una acción maravillosa. La historia transcurre en un cine abarrotado. Sólo quedan dos butacas libres, el resto están ocupadas por lo que mucha gente llamaría personas de mal vivir; moteros con tatuajes, melenas, barbas largas, vestidos de cuero y cadenas… Pero, ojo, bien podría haber sido cualquier colectivo discriminado en nuestra sociedad: negros, sudamericanos, rumanos… lo que queráis. Pues bien, cuando las dos últimas personas entran en la sala (los juzgados) y se encuentran con este panorama reaccionan en función de sus creencias y valores. Y dependiendo de cuáles sean reciben premio (un par de Carlsberg bien fresquitas) o no.
Me gusta la publicidad, y me gusta mucho más cuando da lecciones de civismo. Muchas gracias Carlsberg.
Dadle al play y disfrutad.